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De las fantasías rupturistas al re-enamoramiento real : los consejos de Sergio Tranchez para rediseñar tu vida profesional… ¡ paso a paso!

Sergio Tranchez, Cometer de la 3a generación del Jobfulness® Booster, nos cuenta su experiencia de cambio de la gran empresa a su Jobfulness®.

¿Cómo has vivido tu vida profesional hasta el Jobfulness Booster?

Aunque me gustaba mi trabajo, no me permitía a mí mismo decidir qué quería hacer, dónde y cómo, ni a buscar y explorar otras opciones profesionales, tal vez por inseguridad, miedo a salir de la zona de confort.

¿Cómo supiste que ya era el momento de hacer algo para cambiar tu vida profesional?

En mi caso fue fácil: tras una negociación de contratos entre mi empresa y cliente, mi empresa prescindió de mí. Entonces tuve la fortuna de poder tomarme un tiempo para reflexionar acerca de qué quería hacer a continuación y cuidar de mi hija recién nacida.

¡ Cuéntanos cómo fue tu recorrido!

Al principio fue muy duro porque chocaba una y otra vez contra mí mismo.

Por un lado, me sentía obligado a buscar inmediatamente otro trabajo, el que fuera.

... cuando acaba de salir de un proyecto un tanto traumático y quería desconectar, de apuntarme a cursos que debía hacer pero que no eran lo que realmente me gustaba o me motivaba, debía hacer algo, tenía que hacer “lo correcto” …

Por otro lado, fantaseaba con proyectos inverosímiles, con cambios de vida y profesión rupturistas, de hacer algo totalmente diferente que tampoco sabía dar forma…

… algo que ahora, desde la distancia, me da hasta un poco de risa.

Así que llegó un momento en que me bloqueé porque no supe identificar con claridad qué quería hacer. Tenía una magnífica oportunidad para determinar qué quería hacer y no daba con la fórmula mágica (y eso que hice el Camino de Santiago para iluminarme, jejejeje).

También me pudo la presión del “encuentra tu pasión”, sentía la responsabilidad de poder trabajar en aquello que me apasionara hasta las trancas.​

Y claro, esto últimamente me resultaba muy difícil de dilucidar. Me gustan y me apasionan muchas cosas.

Por tanto, gracias a la recomendación de varios amigos, opté por buscar ayuda fuera y llegué a las maravillosas Cometa. Gracias a su programa Jobfulness Booster obtuve muchos inputs, consejos, herramientas y ayuda que me hicieron cambiar por completo mi actitud y planteamiento.

Fue fundamental el hecho de asumir que no era necesario ni acometer grandes bigbangs ni realizar grandes cambios rupturistas.​

Para ello, lo primero fue identificar mis talentos naturales para después pasar a la acción y a la experimentación.

Al terminar el Jobfulness Booster concluí que, viniendo de la gestión de proyectos IT, la mejor manera de unir mi experiencia profesional y mis habilidades era a través de las metodologías ágiles. Así que me fui de Madrid con esa idea en la cabeza.

Mi proceso de experimentación comenzó en Ibiza echando una mano a mis suegros en el restaurante. La idea era probar de camarero y en cocina. Aunque lo pasé muy bien me bastaron 4 días como camarero para saber que ni quería pisar la cocina ni que aquello era para mí. Así que descarté aquella idea.

Entonces me fui un mes y medio a un pueblecito de la costa de Asturias, otro de los futuribles donde volver a empezar. Allí no desempeñé ninguna actividad profesional, pero sí experimenté su clima, las ventajas y adversidades de la vida en el campo y lo mucho que se trabaja y lo poco que rinde. Con la espalda machacada y la hierba otra vez crecida, descarté también esta opción. Asturias me encanta para ir de vacaciones.

Ya de vuelta en Madrid, probé con un MOOC de metodologías ágiles y comprendí que no solo me gustaba y que me interesaba sino que también estaba muy alineado con mis valores personales (integridad, colaboración, respeto, transparencia, etc.) Por tanto, estudiando por mi cuenta me certifiqué como Scrum Master y Product Owner y en paralelo me matriculé en un Postgrado de Gestión Ágil de Proyectos. Actualmente estoy leyendo libros de cabecera del agilismo relacionados con motivación, management 3.0, metodologías, etc, leyendo artículos y posts en la Red, participando en los meetups de la comunidad agil de Madrid, etc.

Y poco después me puse a buscar trabajo activamente con el objetivo de que en esta ocasión sería yo el que elegiría y decidiría mi próximo trabajo en función de lo que quería​.

obligándome a no aceptar lo primero que me ofrecieran si no me gustaba.

¿ Y ahora, cuentanos de tu nuevo trabajo!

En el periplo emocional que es la búsqueda de empleo tuve la fortuna de toparme con una empresa, ENCAMINA, con la que tuve un flechazo instantáneo y me arriesgaría a decir que fue recíproco.

Es la primera vez que me enamoro profesionalmente.​

Aunque tenía otros procesos de selección priorizados, en las conversaciones que tuve con las personas de ENCAMINA me di cuenta de que era realmente el tipo de empresa que yo estaba buscando: una empresa tecnológica con proyectos retadores e innovadores, uso de metodologías ágiles, excelencia profesional, respeto a las personas con flexibilidad y cercanía, trabajo en equipo y espíritu colaborativo, facilitación de conciliación profesional y personal, en resumen, sus valores estaban alienados con los míos. Además, su lema es “Piensa en colores”, así que yo que vengo del mundo de la consultoría donde todo suele ser bastante gris, por no decir negro, me sonaba demasiado bonito para ser verdad. Y encima la oficina de Madrid estaba a 5 minutos andando de mi casa.

¿Qué más podía pedir cuándo además valoraban positivamente mi experiencia y mi persona? Así que no pude hacer otra cosa que sucumbir al flechazo y dejarme llevar por las mariposas de colores que revoloteaban por mi tripa. Y claro que acepté su oferta. Era exactamente lo que yo estaba buscando.

La primera comprobación de que el “Piensa en colores” no es solo palabrería marketiana fue el hecho en sí mismo de invitarme a una sesión de bienvenida de dos días en Valencia, donde se encuentra la sede central de ENCAMINA, donde tuve presentaciones corporativas, acompañamiento y guía constante desde el CEO al miembro más junior del equipo y donde además pude ser espectador y parte del ambiente cercano y buen rollo que existe en la oficina.

Así que, aunque llevo poco tiempo y no he tenido todavía tiempo de asumir el ritmo de las que serán mis responsabilidades, puedo afirmar que estoy muy contento y satisfecho con la decisión tomada.

Ha sido un bonito y gran broche final a este viaje.

¿ Qué te llevaste del programa Jobfulness Booster ?

Me ha servido para mejorar mi tolerancia a la incertidumbre y al cambio, para conocerme mejor a mí mismo y, lo más importante, identificar con precisión qué quiero y qué no quiero.​

Igualmente el programa Jobfulness Booster me ha servido para quitarme de la cabeza ciertos pensamientos y creencias estériles que no me conducían a ningún lado y que por el contrario producían demasiado ruido en mi cabeza. Así que voy más ligero y más ágil por la vida…

Me llevó la gran enseñanza de que no es bueno obstinarse con el destino final deseado, probablemente no reconocible en ese momento, sino que es mejor ir construyendo el camino paso a paso.

Y eso es lo que hice, dejarme llevar y fluir con un propósito a corto/medio plazo.

¿Qué fue lo que más te ayudó ?

El éxito del programa radica más bien en el proceso en sí mismo y en la inspiración que provocan Caroline y Nathalie con sus historias y actitudes personales.

A mí me ayudó bastante que Nathalie y Caroline nos advirtieran de que tampoco teníamos por qué llegar a una conclusión durante el curso, ni siquiera al final. Supongo que eso me sirvió para quitarme presión y relajarme.

También me ayudó mucho librarme de la presión de ciertos clichés sociales, los típicos “tienes que”, “debes hacer”, etc, que tan limitantes pueden ser y la utilización de diversas herramientas visuales que claramente demuestran una alta eficacia.

A pesar de que mi última experiencia laboral fue traumática hasta el punto de coger aversión a mi profesión, aun manifestando que me gustaba, Cometa me ayudó a identificar que el problema podría no ser el trabajo en sí mismo sino estar motivado por alguna otra cuestión relacionada como, por ejemplo, el ambiente de trabajo. Por tanto, empecé a reflexionar que tal vez mi elección debiera ser continuista, definiendo qué quería y qué no quería. Y ahora, visto desde la distancia, parece que Jobfulness Booster fue la semilla de mi particular “Piensa en colores”.

¿ Algunos consejos para las personas que quieren cambiar de trabajo ?

Para mí fue clave identificar cómo aunar mis habilidades naturales, mi formación académica y mi experiencia profesional.​

Por otro lado, el proceso de búsqueda y/o cambio de empleo es agotador emocionalmente, con muyos altibajos, falsas esperanzas, pasos en falso y desilusiones

Es clave no perder la paciencia y no acabar pervirtiendo lo que uno es y quiere porque al final la oportunidad surgirá.​

Por tanto, me siento muy afortunado por todo lo ocurrido y eternamente agradecido a Cometa por haberme guiado a encontrar mi Jobfulness y por haberme ayudado a cambiar mi forma de pensar.

Si tu también necesitas energía, motivación, foco, guia para rediseñar tu vida profesional, participa en el próximo Jobfulness Booster de Primavera !

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